PROMESA DE MATRIMONIO
La promesa de matrimonio no produce obligación de contraerlo ni de cumplir lo que se hubiere estipulado para el supuesto de su no celebración, es decir, no se podrá obligar a nadie a casarse por el hecho de que se haya comprometido ni tampoco se podrá acordar una indemnización para el supuesto de que uno de los novios decida no casarse, por lo tanto no se admitirá ninguna demanda con pretensiones tales. Ahora bien, lo que si se podrá reclamar son los gastos causados por la boda frustrada (reservas restaurantes, hoteles, aviones…etc), esta acción de resarcimiento caducará al año contado desde el día de la negativa a la celebración del matrimonio. Para ello, el incumplimiento deberá ser sin causa de la promesa cierta de matrimonio hecha por persona mayor de edad o por menor emancipado.
Volver